La clase que me
tocó era encantadora, los alumnos me mostraron su cariño al poco tiempo de
llegar y eso hizo mucho más fácil mi integración en el aula. La tutora del
centro fue muy amable y no dudo en explicarme las cosas que iba realizando en
clase o en darme consejos para que realizase las cosas de la mejor manera
posible. Gracias a esto iba cada día al colegio con ilusión sabiendo que iba a
un sitio en el que me encontraba muy a gusto y me trataban muy bien.
La relación con los
demás profesores del centro era muy buena, en los recreos nos juntábamos con
otros profesores de Educación Infantil y con algunos de Educación Primaria, y
siempre nos trataban con amabilidad y ponían de su parte para que las tres
chicas que estábamos allí de prácticas nos sintiéramos a gusto.
La relación del
centro con las familias era bastante buena, contaban mucho con los familiares
de los alumnos, ya fuese para que les prestasen su ayuda para realizar los
trajes de carnaval, como para realizar alguna actividad en el centro. Por lo
que pude observar, los padres de algunos de los alumnos también procuraban
tratarnos como a una maestra más y no dudaban en hacernos preguntas si les
surgía alguna duda.
Por último decir
que gracias a las personas de este centro pude disfrutar al máximo de mis
prácticas y sigo pensando que la mejor elección que podido tomar ha sido la de
estudiar esta carrera.
¡Buena entrada Sara!
ResponderEliminarEstoy de acuerdo contigo en que las personas con las que hemos pasado el período de prácticas son las que realmente han hecho que esta experiencia sea única e inolvidable.
¡Un saludo!